Wednesday, January 28, 2009

Huidas


¿Quién no ha pensado alguna vez en huir? ¿Quién no huye o ha huido, quizá en secreto, poco a poco, sin dar la apariencia de estar haciéndolo? ¿Se puede empezar de cero, romper con el pasado, con parte de él, pensar que hoy puede ser el primer día? ¿Se puede, en vez de intentar desenmarañar la madeja de una vida, intentar comenzar una nueva?
Sé que hay respuestas que se podrían construir con argumentos sobre la madurez, la responsabilidad, las obligaciones... Pero a veces escapar es un sueño. Y a veces irse no es escapar.
Hoy he tenido que escribir sobre Patrick McDermott, un señor al que no tengo el gusto de conocer y por el que, pese a todo, he empezado a sentir tremenda empatía al hacer snorkeling por su historia. Y es que en el caso de Patrick me resulta especialmente triste que su decisión, válida o no, se haya estropeado porque en su currículo vital aparecieran nueve años de relación con una celebrity (y aquí entono el mea culpa que me corresponde hoy) ¡Si ni siquiera habían presentado cargos los de la aseguradora!
Dicen que ha mantenido contactos con gente que dejó atrás, probablemente los únicos a los que de verdad les importa si a los 48 años un hombre se ahogó o no en el Pacífico la última noche de junio del 2005.
No sé, escapó en un barco que se llamaba Libertad, y tiene un hijo que se llama Chance. ¿Azar? ¿Riesgo? Yo me quedo con oportunidad.

5 comments:

jorgenagore said...

A mi estas historias me encantan. De pequeño -ayer- me impactó que un tal Arnaud de Rosnay desapareciera cruzando el estrecho de Formosa en una tabla de windsurf -aún no se le ha encontrado-. Me impactó porque el tal Arnaud dormía con una señora llamada Jena que era no sé cómo decir, un escándalo público, y a mi infantil mirada no le cabía en la cabeza que teniendo esa base familiar uno se fuera a cruzar el estrecho que fuera en una tabla de planchar. Igual éste y el Patrick se escaparon de la belleza, sin más, que puede llegar a agotar como cualquier otra cosa, j-eje.
Besos.


pd: es una gozada poder leerte y, de paso, El Periódico. Gracias.

Idoya said...

Para mi la gozada es saber que me visitas y poder leerte. The pamplonica connection me va a enganchar...

Paco Gómez Nadal said...

Super Ido, qué chévere esa mirada, esa otra interpretación que te permites en el blog. No, cielo, la libertad no está permitida, aunque sea fruto de una decisión propia. Gracias

Carlos Jordi Edu said...

Me ha gustado mucho lo que dices en este post y tambien todo tú blog, descubierto por la reseña de hoy en El Pais.
Tambien me ha servido para descubrir los blogs de nagore y elmalcontento, hoy es un buen dia.
Yo tambien tengo un blog con dos socios más, pero cuando veo lo que contais descubro lo simples que somos. Hasta pronto.

Manuela said...

qué grande Perales con su temazo del barco de la libertad, quién no ha soñado con salir de su vida y entrar en otra? especialmente en un velero rumbo a ninguna parte, yo donde me perdería ahora mismo un mes sería en NY, pero luego volvería a mi casa, a mis costumbres, y entonces me habría perdido el mes número diez de mi hijo, mejor no me voy a ningún sitio y viajo por el blog... EG me ha llevado hasta ti a mí también, y me alegro!